¿Qué es más importante: la dieta o el ejercicio?

Muchos profesionales del ejercicio y la nutrición afirman que para alcanzar resultados reales en un plan para ponerse en forma, debe aplicarse la fórmula 70% nutrición y 30% ejercicio. 

Y es normal llegar a esta conclusión si tomas en cuenta que, en la práctica, puedes perder peso cuidando únicamente tu alimentación. Pero si haces ejercicios y sigues comiendo de forma inadecuada, será más lento y complicado que obtengas resultados.

Yo soy objetiva y reconozco que ninguna de las dos actividades tiene más peso que la otra.

De hecho, me gusta pensar en la alimentación y el ejercicio como una pareja que debe estar en equilibrio. Así como un matrimonio perfecto que no se debe separar.

Ambos trabajan juntos y hacen sinergia, independientemente del objetivo: ganar músculo, perder grasa, mejorar tu acondicionamiento atlético o lo que quieras lograr.

Y si no prestas atención a los dos, no obtendrás los resultados más óptimos o quizás nunca existirán.

El ejercicio es una medicina súper eficaz.

Hacer ejercicios es el mejor “medicamento” para prevenir muchas enfermedades e, incluso, puede disminuir o evitar los síntomas de una patología ya instaurada. 

Así lo reveló un estudio publicado en la Scandinavian Journal of Medicine and Science in Sports -una de las revistas científicas más prestigiosas del mundo-, donde analizaron 26 enfermedades, entre las que estaban la depresión, el cáncer, el colesterol alto, la hipertensión y la diabetes. 

En dicho estudio también se determinó que una alimentación adecuada influye en el proceso de curación de enfermedades, pero sus efectos toman más tiempo en manifestarse.

Cada etapa tiene su enfoque.

Si le estás dando con todo a tu plan para estar en forma y quieres avanzar más rápido, tendrás que poner más foco en el ejercicio o en la alimentación, dependiendo de la etapa en que te encuentres. 

Por ejemplo, si tu meta es mejorar tu condición física, el ejercicio debe ser tu prioridad. Porque a punta de dietas jamás vas a aumentar tu capacidad cardiorrespiratoria y fuerza; tu única opción será hacer ejercicios cardiovasculares y de resistencia.

También va a influir tu grado de conocimiento y si tu nivel es principiante, medio o avanzado. 

Principiante: concéntrate en la nutrición.

Si no tienes muchos conocimientos nutricionales, dominar tu alimentación es mucho más importante que el entrenamiento, porque mejorar un régimen alimenticio pobre o una “dieta desastre” puede crear saltos rápidos en la pérdida de grasa y el desarrollo muscular.

En el caso de que todavía estés comiendo muchas grasas procesadas y azúcares refinados, elimínalos y reemplázalos con grasas buenas como los omega 3 que se encuentran en el pescado y los alimentos no refinados como frutas, verduras y granos integrales.

Si lo haces, verás una diferencia enorme en tu físico a mayor velocidad.

Y si tu dieta es baja en proteínas, agregar un alimento completo como pechuga de pollo, pescado o claras de huevo en cada comida te fortalecerá en un 2 por 3.

Créeme, no importa qué tan duro entrenes o el tipo de rutina que estés haciendo. Todo será en vano si no le das a tu cuerpo la nutrición adecuada.

Toma en cuenta que a este nivel hacer cambios en tu dieta probablemente producirá mejoras más notorias que modificar tu entrenamiento.

Y eso sucederá porque tu sistema muscular y nervioso aún no está acostumbrado a hacer ejercicios.

Por lo tanto, casi cualquier programa de entrenamiento causará tu crecimiento muscular y desarrollará tu fuerza porque cualquier acción es un gran estímulo o “shock” para un cuerpo no entrenado.

Aprendiz intermedio/avanzado: concéntrate en el entrenamiento.

Si eres aprendiz intermedio o avanzado -y tienes la nutrición bajo control-, hacer cambios en tu entrenamiento tendrá un gran impacto. 

Es el momento perfecto para seguir aumentando la intensidad de tus entrenamientos y mejorar la eficiencia casi sin límite.

De hecho, mientras más avanzado seas, la variación del entrenamiento será más determinante para ti porque un cuerpo bien entrenado se adapta muy rápido. Eso significa que para ver resultados debe haber un estímulo constante.

¿Cuál es mi opinión? Aunque la nutrición siempre es fundamental en cualquier etapa, tiene mayor impacto para el principiante o la persona cuya dieta aún está fuera de control. Pero para la persona avanzada, el entrenamiento tiene un peso mayor.

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